"Creo que no te quiero, que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de quererte. Como el guante izquierdo enamorado de la mano derecha"
Cortázar
Y no te quiero, ni te quise. Solo me aferré a esa posibilidad de libertad que me brindabas, esa libertad que tanto anhelaba, pero no, no te quería. Menos te amaba. Tus ojos eran siluetas bailarinas entre mis sueños, entre las imágenes de lo que quería. Me sentía ahogada y apareciste como un salvador, como un libertador que clama independencia en tierra conquistada, ligeramente me sacabas de mi ensoñación letárgica para entrar a otra, mucho más amarga. Tu melodía bailaba en mis músculos. Pero luego que me di cuenta de todo esto fue como una resaca, vomité el enamoramiento, vomité el odio, el desamor, me sentí algo vacía un tiempo, me sentí estúpida, como quien sabe que beber cierto trago le hace mal e igual lo bebe. Llené el vacío. Ahora amo cada centímetro de mi piel y de mi alma, ese amor es único y verdadero.
Y luego de mejorar, me dí cuenta que no te quiero, ni te quise, mucho menos te amé. Habría sido osada si hubiese sido amor. Pero te dejé pasar. En el fondo sabía que nada era verdadero.
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