lunes, 16 de diciembre de 2013

Muerte

Sí, esta entrada es algo extraña. Partamos con el título. Todos en algún momento de nuestra vida perdemos a alguien amado a través de la muerte. Tenemos miedo que llegue y nos separe simplemente, y cuando esto sucede, sufrimos, lamentamos, vivimos un duelo, lloramos. Pero, ¿por cuánto tiempo? La gente comienza a vivir con este fantasma y no recupera su vida en mucho tiempo, es entendible, se entiende perfectamente bien, pero, ¿cuánto somos capaces de sufrir?, ¿cuánto somos capaces de asumir y entender que, finalmente, debemos continuar viviendo?

Tal vez piensen que yo he sido el único ser sobre la tierra que no ha perdido a alguien, pero sí. La Muerte extraña también me arrebató a alguien. He vivido con el recuerdo de esa persona mucho tiempo y aún lo tengo en mi mente, tal vez con el paso de los años se ha ido debilitando su recuerdo, pero está. Solo que traté de hacer una cosa distinta a los demás: procuré vivir como si él estuviese viviendo también. No es mi fantasma, es parte de mi que vive. Le he fallado tristemente, pues mi vida ha sido nefasta, supongo que no le hubiese gustado vivir en mi pellejo, pero entonces sonrío, porque él sonreía. Procuro vivir por él.

Últimamente mi vida se ha ido apagando de a poco, a veces me da miedo que se apague completamente. Odiaría que me recordaran con pena, que me lloraran, solo sonrían. Todos en algún momento nos volvemos a ver las caras y si te encontré en esta vida, probablemente te encontraré en otra y con todo lo aprendido en esta vida, seguro la siguiente es mejor.

Y he estado observando cómo alguien, precisamente el inspirador de este blog (perdón por usar tu nick) se está quedando estancado con un fantasma, si bien dices ser feliz y vivir tranquilamente, sabes que en el fondo te duele muchísimo. Respira, tú aún estás acá por algo, para alguien, las personas que se van antes es porque su misión está cumplida, quizás tu ángel ya hizo lo que debía hacer, hay gente alrededor que aún te necesita, necesita tu compañía, necesita más sonrisas, más abrazos. Puede que no sepa de ti lo suficiente, pero es todo lo que puedo ofrecerte hoy, estas palabras.

Solo eso.

Lo siguiente es personal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario